Fresas



Las fresas necesitan poca humedad, a nivel climático y con respecto al suelo también. Por eso la característica principal que deben tener los suelos para el cultivo de fresas es el drenaje. Deben ser suelos que no se encharquen, que retengan humedad pero no en exceso.

Lo ideal es que tu planta de fresas reciba unas seis u ocho horas de sol al día, así que deberás colocarla junto a una ventana, en la terraza o en el balcón. Además de ello, si solo recibe luz solar desde una dirección, recuerda girar la maceta cada varios días, para que los rayos le lleguen por todas partes.

La cosecha dura por lo general de 5 a 6 meses.

Las plantas de la fresa tienen raíces poco profundas, por lo que es necesario regar con regularidad para mantener el suelo húmedo. Por lo general, alrededor de 1-2 veces por semana.