Es común en los trópicos y los subtrópicos, pero en climas templados frecuentemente se presenta en invernaderos y en los contenedores de plantas.
Son venenosos, por lo tanto no son comestibles. Priducen vómitos entre otros síntomas.
Pero aunque tu no puedas comerlos yo aconsejo que los dejes en la maceta ya que probablemente está haciendo una labor. Si por el contrario los tienes en el jardín y consideras que hay riesgo de que un niño o una mascota se lo pueda comer sácalos.